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Twitter: @AlbaMoli04

Durante los últimos años, una larga lista de populares videojuegos han tenido la oportunidad de aprovechar el tirón de su éxito y realizar una adaptación cinematográfica a nombre de su reconocida marca (Resident Evil, Silent Hill, Tomb Rider, Assassin’s Creed, Prince of Persia, World of Warcraft…).

Sin embargo, y a pesar de contar con una vasta comunidad de fans, es una acción universalmente conocida por su mala fama, debido a que la tendencia de estas adaptaciones ha sido decepcionar a aquella audiencia que tanto beneficio, apoyo y éxito proporcionó al juego.

¿Por qué sucede esto? Hay quienes aseguran que la naturaleza de un videojuego es demasiado compleja e inmersiva como para que una película o una serie pueda hacerle justicia. No obstante, ¿es realmente imposible contentar tanto a los fans, como al resto de espectadores que puedan ver el metraje?

Para responder a esta pregunta, vamos a analizar y comparar dos casos opuestos, dos adaptaciones que generaron reacciones contrarias en el público general. Y que, para sorpresa de muchos -nos incluimos- una de ellas ha supuesto desmontar categóricamente la negativa teoría sobre las adaptaciones de videojuegos.

Arcane y sus claves para llegar al público

Arcane (2021)

Arcane es una serie de nueve episodios basada en el juego mundialmente exitoso League of Legends o LoL, que a pesar de consistir en un gameplay estrictamente basado en batallas online, está ambientado en un rico lore (el mundo) con una narrativa trabajada, extensa, que conecta los perfiles de los luchadores/personajes en un entramado de backgrounds, historias y misterios.

Esto es el primer elemento importante a tener en cuenta, ya que los creadores del juego, Riot Games (junto con los ilustradores franceses Fortiche) son también los que íntegramente se han encargado de elaborar, diseñar y sacar a la luz la serie Arcane. Así pues, ésta refleja la misma minuciosidad y rigor del LoL, no solo en los aspectos visuales y técnicos, sino también en el elemento clave que supondrá finalmente conseguir una obra tan sorprendente: el guion.

La historia de Arcane presenta unas clases sociales enfrentadas, las altas y poderosas esferas que temen la confrontación y perder el control, contra las zonas humildes que sobreviven con lo poco que tienen, aunque cada vez más furiosas por sus condiciones de vida. En este contexto lleno de contrastes, complejidades y choque de intereses, Riot Games nos introduce a unos personajes magníficos que hacen brillar el resto de elementos del guion.

Y es que los personajes, alejados de clichés fáciles, están meticulosamente diseñados y escritos. Ninguno es solo bueno o malo. Sus fortalezas y sus heridas, sus defectos y motivaciones, todo está cuidadosamente unido para que resulten naturales y encajen a la perfección a la trama, enriqueciéndola, mostrándonos los grises de los dos bandos enfrentados. Sus personalidades y creencias son coherentes con sus acciones, y viceversa.

No es nada sencillo construir un mundo complejo, abordar la desigualdad, el poder y las relaciones de una forma tan orgánica. Claramente, los creadores construyeron la serie para que los personajes y la historia te importen, los entiendas y empatices. Gracias a ese trabajo, el resultado ha sido la fascinación de no solo sus fans acérrimos, sino también de una audiencia genérica que de nada conocía el juego.

La campaña de creación para alzar Arcane duró 6 largos años, donde los encargados de hacerla realidad trabajaron incesantemente para conseguir un resultado que fuera excelente, sin importar el tiempo que costara.

En los Annie Awards, los ‘Oscars de la animación’, la serie consiguió un pleno: se coronó con los 9 premios a los que estaba nominada, entre ellos, por supuesto, el de Mejor guion, consagrándose como el show animado más laureado de todo el 2021.

Uncharted: la maldición se repite (y a nadie le sorprende)

Tom Holland es Nathan Drake en la película de Uncharted | Fuente: www.culturaocio.com

La reconocida y aclamada saga Uncharted, con hasta cuatro exitosas entregas -más una expansión independiente-, pertenece a Naughty Dog, una empresa desarrolladora de videojuegos galardonada con importantes premios gracias a esta saga y a The Last Of Us, sus dos grandes creaciones.

La historia de Uncharted tiene los ingredientes idóneos para una adaptación cinematográfica. O, es más, para un blockbuster de manual: una trama de aventura y acción a la caza del tesoro, un protagonista carismático y valiente viajando por el mundo junto a otros personajes arquetípicos: el mentor, el interés romántico, el hermano perdido… todos, con sus propias personalidades, objetivos y valores. Con este punto de partida, ¿qué puede salir mal?

En términos financieros, alcanzaron sus objetivos. En taquilla fue un éxito, por lo que venderlo como el blockbuster que es tuvo su recompensa. Sin embargo, la película, a pesar de partir de una historia tan sencilla como atrayente, se las ha manejado para perder su esencia y dejar frío a un espectador que esperaba, al menos, un poco de emoción. Y es que el punto débil del metraje es el que menos se podía (o debía) permitir: de nuevo, el guion.

Para empezar -y por desgracia- ya flaquean las escenas de acción, sin demasiada originalidad, con puzzles y obstáculos poco memorables. La escena final de los barcos podría salvarse, pero llega muy tarde.

Sin embargo, lo que más falla y de algún modo deja indiferente al público, es que es muy difícil empatizar con sus personajes, incluso con el protagonista. Nathan Drake, en los juegos, tiene una personalidad bondadosa pero socarrona (que no infantil, como Tom Holland a veces podía desprender), y a pesar de ser un «héroe», no se libra de tener defectos que la propia trama balancea con sus cualidades, humanizándole, demostrando que en realidad es una persona corriente como nosotros. No obstante, los personajes del film son peligrosamente cercanos a irritantes, ya que, no solo no te fías de ellos (todos traicionan a todos -de eso va la película-), es que no se indaga ni se toma suficientemente en serio los motivos de por qué lo hacen. Porque son avariciosos. Y ya. Y el único que no apuñala por la espalda a nadie es Drake, a quien se le echa de menos algún defecto, esa humanización.

Arcane hace lo opuesto: valora tremendamente a sus personajes, por lo que les dedica el tiempo necesario. En la serie, las acciones de los personajes tienen una explicación detrás que se ha mostrado al espectador. Es así como les comprendemos. La saga de Uncharted también tiene estos matices -sobre todo a medida que avanzan los juegos-, este esfuerzo de la historia en hacerte entender por qué sus protagonistas son como son y actúan como actúan. Pero ese valor, esa esencia que hace de Drake, Elena y Sully personajes memorables, no se ha llevado a la gran pantalla.

Futuras adaptaciones

The Last Of Us. El videojuego fue lanzado en 2013.

El otro pilar de Naughty Dog, The Last of Us, estrenará también su adaptación en 2023, en este caso en formato serie. Dedicar 10 capítulos a desarrollar la historia como mínimo da oportunidad de explorar mejor a los personajes, y lo ideal sería que los guionistas y productores lo tuvieran en cuenta. Entre ellos está Neil Druckmann, copresidente de Naughty Dog, por lo que esperamos que luche por contarnos una historia que nos emocione tanto como el juego.

Ya no solo es cuestión de profundizar más o menos en los personajes, sino de trabajar el guion con esmero y dedicación, y en definitiva implicarse en el proyecto con uno de los objetivos más ambiciosos en mente, de esos que se ganan a la audiencia: aspirar a que la obra no solo sea buena, sino que sea excepcional.